martes, 1 de enero de 2013

El regalo llamado presente


la vida trancurre, de una manera muy especial
cuando creemos tner el control simplemente nos damos cuenta de lo impetuosa
de lo arrolladora de lo mortal que es la ida
 con roses de color nos trae recuerdos
fugaces de los cuales no queremos volver a recordar
Tenemos una vida bella con hijos hermosos
con sueos perfectos
 pero tu Dios tus planes son unicos
secretos y maestrosa
y asi se nos pasa la vida realizando cosas que nos den satisfaccion
espiritual o carnal
pero asi se nos va la vida intentando sanar
porque se nos va la vida
se nos va en lo que no deceavamos
 y deceamos ser tener y no sentir
 y asi mientras contruimos una vida setimos lo que no queremos
y te e rogado a ti señor  impetuoso unico y sagaz
 que me liberes como a tu pueblo
 pero sigo aca
 prisionero
 por tus deceos y tus planes que a estas alturas asi lo creo
 pues si esta espina no sana
 si esta espina aun florece
es por que la suavidad de su fuego permanece como ayer
 como hoy y  siempre
porque la vida es ellos que se nos pasa mientras estamos ocupado haciendo otras cosas
y tu eres parte de aquella vida que paso pero que aun viene y va
 como el sol
que maquilla mi piel en las mañana
como la fuerza de mis ojos intentando mirar el cristal como tu recuerdo que por mas que lo borro
se reniega a salir porque hay algo que no se explica que no se entiende
 que no se comprende 
 que lo mantiene hay
 y eso solo el lo conoce por que tus hilos son
 misterio
son mi mayor carga de energia

jueves, 8 de septiembre de 2011

Vida

1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.